Cableado limpio, bases firmes y anclajes adecuados
Usa florones bien dimensionados, tacos apropiados para cada material y pasacables que protejan. En muros huecos, refuerza con travesaños. Recoge longitud sobrante y etiqueta conductores. Estos detalles, invisibles al final, sostienen la tranquilidad diaria y evitan microvibraciones, ruidos o caídas que arruinan la experiencia luminosa.