Un sofá con módulos independientes permite crear chaise longue para maratón de películas, separar piezas para recibir amistades o formar una cama ocasional sin desplegar nada complejo. Busca respaldos bajos que no bloqueen la luz, tejidos fáciles de limpiar y módulos que quepan por ascensores estrechos. En un estudio de alquiler, colocar patas más altas permitió barrer fácilmente y ganar una línea de visión continua debajo, restando pesadez. Así, el mueble se siente liviano, adaptable, siempre listo para la escena siguiente.
Una mesa de centro elevable funciona como escritorio diario y se estira a comedor cuando llega gente. Complementa con taburetes apilables y un carrito con ruedas para la vajilla. Evita superficies muy oscuras que muestren polvo en exceso y busca cantos redondeados para minimizar golpes. Probé un modelo con freno suave que, además de cómodo, redujo pequeños accidentes de café. En cenas improvisadas, la transición toma segundos, y al terminar, baja discretamente devolviendo la amplitud al salón sin esfuerzo.
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